Liliana Dolce, propietaria de un negocio de joyería, sufrió un hecho de inseguridad cuando una persona que ingresa al local con fines de compra, en un descuido le roba el celular.
“Me pide ver un anillo y un par de aros. Me dice que lo envuelva que va a ir al banco a buscar plata. En eso vienen dos clientas y les abro. En ese momento me manotea el celular de arriba del mostrados y se van”.
Manifiesta que sus clientas les advierten de la actitud sospechosa del joven pero ella en el momento no notó ningún faltante: “después me doy cuenta que me faltaba el celular y lo llamo a mi hijo para que revise las cámaras de seguridad. Mi hija llamó al número y le contestó. Le dijo que si quería recuperar el celular que lo vaya a buscar a las vías”.
El hecho sucedió el día jueves 14 de diciembre a las 5 de la tarde y se trataría del mismo sujeto que robó en el local de celulares el día sábado: “si las autoridades no pueden agarrar a un tipo que hace cinco días que anda dando vueltas por la ciudad para robar comercios, que podemos esperar nosotros. Mis hijos quieren que cierre porque no es la primera vez que me pasa pero es mi fuente de trabajo” concluyó.