Carla denunció discriminación de una escuela de la ciudad ante el ingreso a la primaria de su hija que padece una discapacidad.
Comentó que fue a una entrevista en el mes de Septiembre a inscribir a su hija para el ingreso a la primaria y desde la dirección administrativa quedaron en confirmarle en el mes de Octubre la confirmación del ingreso.
Ante la no respuesta, decidió acercarse en el mes de Noviembre donde preguntó por el trámite administrativo de ingreso y no recibió ninguna devolución: “les pregunté si la aceptaban o no y no supieron que decirme. Le pido la documentación de mi hija y me dejaron ir. Nadie se comunicó conmigo. Mi hija tiene un certificado único de discapacidad y le manifesté que la no aceptación era por la condición de mi hija.
Yo esperaba una respuesta de la institución. Es un acto de discriminación y una falta de respeto para cualquier familia que pase por la misma situación.
Me tomaron todos los datos en Septiembre y nadie me citó, me respondió y me dejaron ir. Me decepcione mucho porque yo fui a esa escuela y demostraron no tener empatía. Es la desilusión de no tener una respuesta” expresó.
Carla quiso contar su experiencia para evitar que alguien más en su misma situación viva este acto de discriminación por parte de una institucion educativa que debe velar por la integración.