Sergio Colazo, representante de una de las agencias de remis de la localidad, manifestó que solicitaron una reunión con la legislatura local donde pidieron un aumento de la tarifa ante la inflación mensual.
Los representantes de las remiserías fueron escuchados por los ediles y está es el segundo pedido de actualización ya que la inflación mensual dilapida la rentabilidad del sector.
“Los aumentos son terribles y sobre todo en lo que se refiere en respuesto. Se habló sobre el tema de la habilitación que están demorados y algunas irregularidades que se cometieron en operativos de control con remises” comentó Sergio.
El aumento solicitado ronda un 30 por ciento donde la bajada de bandera se iría a 370: “no es nada porque si pinchas una goma sale 1.200 pesos el arreglo. Todo depende de la economía y si esto sigue así tendremos más aumentos. Si no se actualiza la tarifa, los remiseros vamos a comer fideos todo el día”.
Se prevé que a mediados de mayo se podría aplicar el aumento, luego de la aprobación en la legislatura local.