A mediados de diciembre pasado, propietarios de estaciones de servicio amenazaron con dejar de vender combustibles con tarjetas de crédito y pasar a aceptar solo pagos con efectivo o tarjetas de débito a partir de febrero.
Desde Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), que agrupa a los dueños de estaciones de servicio de todo el país, instaron a asociados a que sigan recibiendo pagos con tarjetas de crédito. Al mismo tiempo, anunciaron que continuarán impulsando que tome estado parlamentario en las próximas sesiones ordinarias del Congreso un proyecto modificatorio de la ley sobre tarjetas de crédito ya que las administradoras de la tarjeta se apropian indebidamente de una parte de la rentabilidad del sector.
Joaquín Martins explicó que el reclamo no es nuevo. Exigen que el plazo de acreditación de las tarjetas de crédito -hoy de 10 días- se reduzca a 48 a 72 horas y que se reduzcan las comisiones que cobran las empresas emisoras de las tarjetas por las ventas operadas en estaciones de servicio. Aseguran que, sumado a los impuestos, el porcentaje de las comisiones alcanza entre 1,5% a 1,8 %.
Esta semana, desde la petrolera YPF salieron a aclarar que su red -que integran más de 1600 estaciones entre propias y las que llevan su marca- va a continuar aceptando el pago con tarjeta de crédito. Es que a diferencia de otras estaciones, las que forman parte de la red YPF cuentan con el beneficio de acreditación anticipada de las operaciones efectuadas con las tarjetas de crédito Visa y Mastercard.
Joaquin manifestó que en su empresa decidió cortar con el pago de tarjetas de crédito ante la pérdida de rentabilidad del sector: “muchos reciben porque tienen miedo de perder clientela. Yo no puedo sostenerlo y aguantaremos esta situación. La venta no bajó porque el pago con tarjeta en mi estación representa el 1 o 2 por ciento. No tuvo impacto negativo. Sí puede pasar esto en las grandes ciudades” concluyó.