Zulma Dovidio relató el hecho que la tuvo como damnificada donde ladrones sustrajeron un caño de cobre del medidor de gas y la dejaron sin servicio: “mi hijo fue a acompañar a la novia a su casa y cuando sale percibe un fuerte olor a gas y un ruido terrible. Cuando se fija salía de la casilla como un chorro de agua e inmediatamente me avisa y cortamos el paso general. Nos damos cuenta que en la cuadra había varias casillas de gas abiertas. Yo cometí el error de llamar a Litoral Gas que vinieron y me cortaron el suministro. Me dijeron que ellos no pueden hacer nada y me dejaron sin el servicio” comentó.
Zulma Dovidio hoy se encuentra sin el servicio y con el riesgo de que la inspección de Litoral Gas le exija reformas que ella no puede afrontar económicamente: “me han generado un trastorno. Tengo microondas y horno eléctrico con los que puedo zafar por el momento. En el verano nos podemos bañar con agua fría pero si esto se extiende, en el invierno no voy a poder usar el calefón ni el calefactor. Me robaron un caño de 30 centímetros y me hicieron un desastre”.