Salvador fue agredido brutalmente en la noche del 01 de enero por un mayor de edad y un grupo de adolescente en la plaza del tanque donde se congregaron para festejar el año nuevo. Salvador resulto con heridas en su maxilar izquierdo y debe ser sometido a una cirugía programada y su familia convocó a una movilización frente a la Municipalidad de Pueblo Esther.
La mamá del joven manifestó que la denuncia del hecho está radicada pero los responsables siguen libre: “yo hace cuatro días que no duermo y tengo miedo que entren a mi casa y maten a mis hijos. Mi hijo no puede comer y eso me saca el apetito. Quiero que ninguna mamá viva lo que estamos viviendo. Ni el Intendente ni los concejales me preguntaron cómo estaba mi hijo ni si necesitaba algo. No quiso atenderme ni a mí ni a los medios. Quieren tapar todo porque hay familiares trabajando en la Municipalidad” comentó durante la manifestación.
Con carteles comparando el caso de Salvador con el de Fernando Baez Sosa, marca un precedente gravísimo en la ciudad de un hecho de violencia brutal hacia un menor de edad que resultó con serias heridas producto de una agresión a puños.
“Las personas están identificadas y viven a dos cuadras de mi casa. Hay denuncias, hay testigos y hay videos aportados. Si yo no tuviera las pruebas que tengo, no estaría hablando hoy con los medios” expresó.
Por su parte la abuela del menor relató la gravedad de los hechos y pidió a las autoridades actúen con los responsables ya que la agresión comenzó en un espacio público: “esta gente tiene que estar presa. Cuando se mira al espejo se ve la cara desfigurada tiene una doble factura en el maxilar izquierdo. No puede masticar nada sólido y necesita someterse a una cirugía. El otro tiene un politraumatismo de cráneo y golpes en la caja torácica. Estamos pidiendo que no se vuelva a realizar este tipo de actividades. No se puede permitir que se bloqueen a las personas que se quieran manifestar en las redes sociales. Seguramente hay imagines de botellas de las bebidas alcohólicas que acuden a esa fiesta anualmente. Estamos hablando de una invasión a la propiedad privada y una agresión en un espacio público de la Municipalidad” concluyó.