El damnificado es uno de los dueños del supermercado ubicado en calle Colón al 200 y vive en la casa pegada al comercio. Según lo que relató, el viernes fue a entrar su vehículo y cuando estaba por cerrar el portón fue interceptado por tres personas.
Los delincuentes intentaron entrar a su vivienda y lo intimaron para ingresar.
Al ver que no portaban arma, la víctima sale corriendo y pide auxilio a los vecinos.
Estas tres personas estaban a cara descubierta y se movilizaban a pie.