Una vecina de nuestra ciudad fue víctima de un robo ocurrido en su local comercial ubicado en calle Gálvez al 450.
El hecho ocurrió cuando el delincuente se hizo pasar por un cliente y le solicitó medirse un par de zapatillas. La dueña del comercio le abre la reja del local para que se las pueda probar y en ese momento el delincuente saca un arma y la apunta en la cabeza.
“Se metió adentro de mi casa y me puso el resolver detrás de la oreja, mientras me agarró del cuello para que no me moviera. Me robó cerca de 10.000 pesos” relató.
Comenta que esta persona fue al local con la cara descubierta e incluso manifiesta conocerlo: “hicimos la denuncia y di el nombre y el apellido porque lo conozco. La policía me dijo que no podían hacer un allanamiento. Pero ellos saben quiénes son”.
La damnificada afirma que se escapa del lugar en un auto color bordó que lo esperaba afuera a modo de campana.