Zulema Armoa es propietaria de un local de ropa en calle Humberto Primo al 800. Alrededor de las 5 de la mañana del domingo 17 de Julio, sufrió la rotura de la vidriera del lugar en un hecho de vandalismo. Es la quinta vez que padece un episodio similar de inseguridad y decidió cerrar el local.
Dialogó con Diario de la Mañana, su hija, Marisa quien relató lo sucedido: “escuchamos ruidos y pensamos que era mi hija. Cuando abre el negocio nos encontramos con la vidriera rota con un pedazo de la misma vereda del negocio. No hay ningún registro porque la única cámara de seguridad enfoca hacia la ruta para el lado de la estación de servicios. Reponer el vidrio nos sale más de 10.000 pesos y no podemos seguir. No hay conciencia en cuidar no sólo lo nuestro sino lo de los demás. Así no te dan ganas de seguir” comentó indignada por lo sucedido.