Ricardo, el damnificado aseguró que mientras estaba durmiendo la siesta, entraron a su casa y robaron cañas, reels y otros elementos de pesca por un valor de alrededor de 700.000 pesos. Los malvivientes aprovecharon que el matrimonio propietario del hogar se encontraba descansando en horas de la tarde para sustraer lo robado.
Incluso hasta se dignaron a lastimar al perro que reside allí, probablemente porque éste mismo intentó dar cuenta de la presencia de los delincuentes.