La instalación de cerealeras en nuestra ciudad hizo que proliferaran los roedores, cuyo control se hizo inaccesible para todos.
La comunidad creció exponencialmente y no se tomaron medidas paliativas, por lo tanto, ya se pueden observar el tamaño que tienen los mismos y que ponen en peligro a la comunidad por las enfermedades que pueden causar.
Por este motivo, el concejal Daniel Tonelli solicitó al DEM la desratización de ese espacio: "Estos roedores son portadores de enfermedades endémicas como el hantavirus, leptospirosis, peste bubónica, tifus, parásitos internos y externos y hay un lugar específico en el norte de la ciudad, que es el comedor Renacer, que es un foco permanente de la cría de roedores.
Solicitamos urgentemente tareas de desratización en la zona comprendida entre el Arroyo Seco y el límite con General Lagos, en ambas márgenes y en el denominado comedor restaurante, abandonado en estos momentos. Hay denuncias de los vecinos por la gran cantidad de roedores que hay aunque sea un lugar privado".