Durante la pandemia, los controles que fueron realizando desde el personal de Tránsito, junto con G.U.M., y el apoyo de la policía y de Gendarmería Nacional, resultaron importantes para mantener ciertos parámetros de la enfermedad y que no se dispararan exponencialmente. Luego de que se levantaran esos controles en los ingresos a la ciudad, se instalaron en toda la extensión de la ciudad, generando un cierto disconformismo por parte de los vecinos, cuando en realidad deberían estar satisfechos con la labor ejercida, porque los hace transitar por todos lados con mayor control.
La Jueza de Faltas, Dra. Julia Acosta, habló con Arroyo Al Día de Noche sobre estos controles y cómo caló en la ciudadanía: "Creo que hay que volver a poner las cosas en su lugar. Se había perdido el respeto por las autoridades municipales que realizan este tipo de controles, los vecinos se tornaban irascibles contra los empleados, que sólo cumplen con su trabajo y hacen cumplir por ende las ordenanzas vigentes y las leyes de tránsito. La presencia de policías , que ayudan en el trabajo, al igual que personal de Gendarmería Nacional, que da ayuda también, se van poniendo las cosas en su lugar y ahora ya no van en contra de los inspectores, son más dóciles. Sufrían mucho antes y ahora empiezan a disfrutar de sus trabajos. Acá no se respeta a la autoridad y cuando se viaja hacia otros lados sí las respetan, acá debe ser igual".
Se la consultó sobre un vehículo que pertenece a la Comuna de Fighiera que fue remitido al corralón en un control y dijo lo siguiente: "Revisando los secuestros y porque se llegó a la oficina un gestor con el que tengo confianza ya que viene a realizar muchos trámites, supe de la situación. El vehículo en cuestión lo manejaba un particular, carecía de patente trasera, no contaba con el comprobante del seguro y no tenía la Tarjeta Verde, la Cédula de Identificación. No lo tenía la persona que lo conducía y quiero creer que los papeles deben estar.

Por la patente delantera pude corroborar que es de la Comuna de Fighiera y el problema es que no se puede encontrar la documentación. Dado el caso de no tenerlo y todo Código de Faltas lo dispone, si es un vehículo oficial tiene un agravante en comparación de cualquier otro ciudadano. Van a tener que hacer todos los trámites de duplicación de todas las tarjetas que lo pueden obtener en 24 horas al igual que la duplicación de las placas de dominio. Además se le sumará el costo de las multas por las faltas. Ya me pasó varias veces con vehículos de Gendarmería, de Policía, que tienen que predicar con el ejemplo".
Con respecto a los controles que están realizando dijo que: "Se homologaron los alcoholímetros como todos los años, el Coordinador se encarga de que esté todo en regla y se comenzaron a hacer hace unas semanas y se nota el trabajo por la cantidad de faltas que llegan a mi oficina. El patrón común es de jóvenes varones de 18 hasta 25 años con valores del doble y el triple de permitido de alcoholemia. Me parece una inconsciencia, porque la ciudad es chica y no deberían manejar así. Que le quiten la licencia, que le impongan una multa e s lo mínimo que pueden soportar, pueden sufrir accidentes lamentables.
Me siento un poco vieja, esta generación hace cosas que nosotros no hacíamos. En 6 años que llevo al frente del juzgado hay una proporción de 90 a 10 % de hombres sobre mujeres alcoholizadas, pensando en que hay muchas mujeres manejan más y tengo la sensación de que son más responsables. De todos modos siempre se puede ir mejorando con una buena concientización de parte de todos".