El próximo viernes se cumple un año del hallazgo de los restos de Mónica Mercuri, asesinada por su pareja, desmembrada y depositada en varios lugares en el campo donde vivían en la vecina localidad de General Lagos.
Sus hijos todavía no recibieron los restos de su madre y el argumento de los investigadores es que todavía sgieun peritándolo. El sindicado como autor del crimen está bajo prisión preventiva.
Valeria, una de sus hijas, dialogó con Arroyo Al Día de Noche y contó cómo es la situación en estos momentos: "El viernes se cumple un año de que descubrieron los restos de mi madre y todavía no podemos darle sepultura porque no nos entregaron nada.

Dicen que todavía no pueden cotejar el ADN nuestro con los restos encontrados. No saben qué tipo de elemento le puso al cuerpo para deshacerse de él. Pedimos que encuentren algo para reconocer a mi mamá y seguimos esperando desde hace un año. Gracias a la prisión preventiva el asesino está suelto y eso es lo que nos tranquiliza al menos. Nosotros queremos el cuerpo para darle cristiana sepultura, no se merece ella esto que está pasando. Nosotros sentimos culpa porque creemos que no le prestamos la atención necesaria, no pudimos hacer nada y lo seguiremos sufriendo toda la vida.
Estoy entera para poder salir a hablar pero el dolor no se nos va nunca. No podemos creer tampoco lo que hizo nuestro papá, que no era la persona que queríamos, que amábamos, es un dolor muy grande. Al no tener la certeza con el ADN no podemos tenerla. El 27 se cumple un año de que la encontramos, el 29 hubiese sido su cumpleaños, vamos a hacerle una misa en la capilla de Lourdes en su memoria el jueves 26.
Ella no merecía todo lo que pasó, por eso queremos que descanse en paz a partir de poder sepultarla como corresponde".
Habló sobre su padre: "Nunca mostró arrepentimiento, tuvo 8 meses para arrepentirse, estuvo siempre contenido por nosotros, nos mintió, se ofrecía a ayudarnos a buscarla y la tenía ahí nomás donde llevaba a su pareja a la casa, conviviendo con ella. Es mucho más macabro de lo que podemos imaginar.
Quisieron hacerle pericias psiquiátricas pero él siempre supo lo que había hecho. Lo que nos deja tranquilos es que de cualquier manera él no va a salir libre. Queremos que lleven el caso a Buenos Aires para reconocer el cuerpo y que no demoren más".
