La pandemia ha llegado a la provincia a niveles muy altos y casi en descontrol, que si no se toman medidas urgentes, puede ser mucho más grave.
Desde hace tiempo, el Dr. Jorge Kohen junto a un grupo importante de médicos infectólogos promulgan la idea del "botón rojo ya", porque vieron que este momento se acercaba y las determinaciones por parte de la provincia no tenían la respuesta necesaria. Ya con 1.000 casos diarios en Rosario y alrededores y más de 2.000 en toda la provincia, hacen pensar en un panorama mucho más sombrío para las semanas venideras.
El facultativo fue entrevistado por Diario de la Mañana donde vertió estos conceptos: "Desde hace un tiempo venimos pidiendo el 'botón rojo ya'. Estamos en una situación de descontrol de la enfermedad y las medidas que se fueron tomando no aplacaron los casos, muy por el contrario, siguieron subiendo en su número. Hay que cortar con la circulación del virus, pero se hace con una vuelta atrás y con decisiones gubernamentales que lo avalen, ya que al paralizar las actividades se deberá tomar la determinación de no cobrar los impuestos, de no cobrar la luz, el gas, todos los servicios a esas personas que no son esenciales y que deberían quedarse en sus casas en una especie de aislamiento selectivo.
Esta política sanitaria actual implica la responsabilidad de cada uno de los ciudadanos, cuando nosotros suponemos que la política del estado tiene que acompañar con medidas adecuadas para que se eviten los casos de virus comunitarios. Tenemos que garantizar el derecho a la salud. Hay que tomar las medidas sanitarias para superar las dificultades económicas, pero con ayudas de parte del Estado, garantizar el derecho a la salud, al trabajo y a una vida digna, con los aportes que sean necesarios. No podemos compartir la idea de que hay que ahorrar en el gasto. Hay dinero disponible para utilizar y así debe hacerse. Tenemos trabajadores que se han contagiado en sus lugares de trabajo y hay que asistirlos de la mejor manera. El cambio de estrategia que le proponemos al gobierno provincial, desde la Asamblea de Empleados de la Salud, es un período de cuarentena estricta de 14 días para cortar la circulación del virus, donde sólo los esenciales sigan en actividad y luego, tras la evolución y los datos obtenidos, abrir o cerrar actividades.
Aplicar también lo que se probó en otros países, que son las burbujas especiales, que son sociales, las que permitirían conocer la trazabilidad de los contagios y frenar el avance. Si no tomamos esas medidas vamos camino a un desastre. Al 3 de agosto teníamos 3 fallecidos en nuestro departamento y ya estamos superando los 346 fallecimiento y 600 en la provincia. Ellos tienen nombre y apellido, de familiares, conocidos y vecinos y podrían haber sido evitadas".
