El Director de la Clínica Martins, Dr. Carlos Lucente abordó un tema muy complicado: el posible traslado de afiliados de parte de prepagas hacia algún otro centro fuera de la ciudad y que no dependerá de la clínica.
El galeno habló de la situación sanitaria de la ciudad y cómo afrontar todo lo que puede suceder de ahora en más, ante la incertidumbre de la duración de la pandemia: "En la clínica tenemos muchas consultas de pacientes sospechosos con controles ambulatorios, si no podemos con todos, a algunos los atendemos personalmente por teléfono y pueden ser internados, según la patología, donde pueden necesitar asistencias primarias o complejas.

Todo el sur de Santa Fe ha tenido un crecimiento exponencial de los casos lo que aumentó la demanda. Los servicios de la zona están saturados y es por eso que queremos advertirle a la gente que podemos saturarnos nosotros también y que en determinados momentos puede ser necesaria la derivación hacia otro efector de la ciudad de Rosario y tiene que tener en claro, antes del traslado hacia dónde va a ir.
Hace un tiempo lo podíamos gestionar nosotros desde acá, que por tener amigos podíamos pero ahora están saturados todos los lugares y se complican los traslados. Nosotros tenemos una cierta capacidad para atender a personas en terapia intensiva y que necesiten respiradores pero no podemos dejar a los pacientes comunes que atendemos, que vienen con fracturas, con infartos y otras patologías, que necesitan la misma atención.
El sector público puede tratar afecciones primarias, tiene cierta capacidad para alguna afección mediana, hasta para administrar oxígeno, pero no tiene complejidad y debe derivar. Nosotros, al tener respiradores podemos atender afecciones severas pero no es que nos queremos sacar el problema de encima, nosotros nos hacemos cargo de lo que está a nuestro alcance pero no más de eso.
En estos momentos hay muchos casos, más de los que se publican y el mayor inconveniente son los testeos, que demoran mucho y hacen que se den muchos contagios porque no se tienen síntomas y se puede contagiar a muchísima gente. No hay perspectivas que mejore al corto plazo, con este nivel estamos al borde de la saturación. No queremos alarmar a nadie, pero tenemos que advertir, contamos la realidad".