El sábado 12 de septiembre se dio a conocer un comunicado por parte del al dirección del Cottolengo "Don Orione", donde constaba que uno de los residentes del lugar había contraído COVID-19. Inmediatamente, el lugar de residencia del enfermo, uno de los cuatro hogares, se aisló.
El Padre Aníbal Quevedo dialogó con Arroyo AL Día de Noche para dar detalles del tema: "El comunicado fue publicado para informar la situación. El día martes 8 de septiembre decidimos aislar uno de los hogares.
En el Cottolengo viven 95 personas con discapacidad divididos en cuatro hogares. Al presentan uno de ellos síntomas, se aisló a todos los residentes en el lugar. Hoy tenemos 8 sospechosos que están alojados en el hogar, con síntomas leves, algunas líneas de fiebre pero no constantes y después baja. Además de ellos tenemos un contagiado pero asistido fuera del hogar.
De todos modos, al dar positivo éste, consideramos a los otros 8 también positivos y los tratamos de la misma manera que al contagiado. No salen del lugar, no circulan para no poner en riesgo a los demás residentes. Los empleados utilizan todas las medidas de sanidad correspondientes y se están tratando de manera diferente. Tenemos empleados que, por seguridad, eligieron vivir en la institución, es decir que tienen un aislamiento voluntario.
Otros residen en sus domicilios y se han aislado allí. Cada uno de los residentes aislados están en su edificio, sin compartir nada y en sus dormitorios. El lugar exclusivo que teníamos reservado está siendo utilizado por los empleados que están viviendo acá. Queremos pedirle a todos que nos acompañen con las oraciones, ya que nosotros estamos trabajando para cuidar a todos los enfermos de nuestro hogar. Vamos a seguir necesitando productos de limpieza, que son de defensa esencial para este tipo de enfermedades.
El mayor riesgo que corren los residentes son las comorbilidades que sufren y que ponen en riesgo su vida en caso de contagiarse. La comuna ha hecho siempre su aporte y nos sigue asistiendo".
