En el control del acceso oeste a la ciudad, personal de la Guardia Urbana Municipal denegó la entrada a dos personas, una que pretendía mudarse a vivir con su hija, que reside en la ciudad y otra a visitar a un familiar.
En la mañana de este sábado 5 de septiembre y amparándose en el decreto provincial, personal de la G.U.M., procedió a pedir las autorizaciones de rigor a las personas que se desplazaban en un automóvil Fiat Regatta blanco. Una de las ocupantes, procedente de la ciudad bonaerense de Ramallo, no contaba con el hisopado correspondiente ni tampoco las autorizaciones en las dos municipalidades para hacer la mudanza. Se le indicó cuáles eran los trámites de rigos y volvió a su ciudad de origen.
El otro caso es el de una mujer, que aprovechó el viaje de su marido, que reparte carbón en Arroyo Seco, para visitar a su hija pero lo único que pudieron hacer es que el hombre repartiera su carga, mientras la mujer lo tuvo que esperar en el lugar para emprender la vuelta a su hogar de residencia.