Un bombero de nuestra ciudad tuvo que trabajar sin descanso en las islas para combatir junto a sus amigos y lugareños, el paso del fuego que amenazaba con arrasar todo a su paso. Fueron horas de extrema tensión, donde arriesgaron su vida todos los que se trabaron en lucha contra las llamas.
Santiago Martín es el protagonista y le contó lo sucedido a Diario de la Mañana: "Acudí a las islas porque un amigo me llamó para que lo acompañe y sacar algunas pertenencias por si el fuego arrasaba el rancho. Salimos junto con otros dos amigos más y lo primero que vimos era que los lugareños estaban combatiendo el fuego con lo que tenían a mano: palas, mochilas para fumigación, con la que aplacaban las llamas, azadas y lo que podían.

Llegaron tres policías de la zona de islas con más elementos y nos pusimos a trabajar para derivar el fuego y que no se viniese sobre los ranchos. Empezamos tipo 19 y hasta las 4 de la mañana estuvimos luchando. Entre todos empezamos a hacer un corta fuegos, limpiando el terreno para que no siga avanzando y los policías con los lugareños hicieron un contra fuego, que es hacer una quema controlada para que fuego cuando llegue hasta él no se propague hacia cualquier lado. Nos ayudó una bomba que trajeron con 100 metros de manguera, que nos permitió proteger toda la zona de ranchos. Estuvimos en la cuerda floja hasta último momento.
Tuvimos que inundar el terreno y preparamos todo para que no siga avanzando. Éramos entre 20 y 30 personas que trabajamos coordinados y cuidándonos entre todos para no quedar entre las llamas. Soy de los bomberos más nuevos del cuartel y es una vivencia increíble, más porque no contábamos con todos los recursos que tuve en las otras salidas que me tocaron".