Luego de muchas horas de trabajo en conjunto entre bomberos, lugareños y dueños de ranchos, se pudo controlar el fuego que amenazaba atacar las viviendas y la escuela del lugar.

Realizaron cortafuegos, enfriaron el lugar, inundaron en otros sectores, para que el fuego se frenará. Utilizaron un sistema de bombeo que tomaba el agua del propio río. El último trabajo que hicieron fue el de apagar los focos en las copas de los árboles para que no se volviera a encender ese sector, que quedó a resguardo.