La compra de respiradores fabricados en nuestro país es casi un hecho y para que no se tengan dudas de su correcto funcionamiento y utilidad, se pactó una reunión entre representantes de la empresa fabricante del mismo, el cuerpo de concejales y funcionarios del área de salud de la municipalidad.
Simón Carpman, el ingeniero que representa a Peabody, dio algunos detalles de la reunión en diálogo con Arroyo Al Día de Noche: "En el comienzo de la cuarentena nos vinculamos con la UNR para lograr hacer un respirador con componentes que tuviésemos en el mercado ante la falta de ellos porque por la pandemia no entraban al país o estaban en faltante. Logramos un producto viable, que alcance el objetivo que se pretende, que sea algo que va a funcionar y lo logramos en menos de 15 días.
Fue validado, se viralizó y fue después profesionalizarlo, darle la seguridad de que todos los ensayos fueran probados. Este equipo está evolucionado y ponemos en manos de quien quiera fabricarlo, la licencia es abierta. Así fue que la provincia de Corrientes quiso fabricarlo y ya hay 100 funcionando en hospitales de campaña. También ya hay en Santa Cruz, Chaco y hay tres en Perú y se está desarrollando en Chile".
Dijo más acerca de la fabricación: "El costo del respirador lo costeamos con donaciones, la mayor de la ONU, el apoyo de la Universidad y un montón de sponsors locales. Hoy somos 6 personas full time pero toda la empresa estuvo encima de este problema, que le buscamos la solución. Un profesional que trabaja en Arroyo Seco, el Dr. Darío Souto fue parte del proyecto desde el inicio y por eso decimos que una parte del conocimiento de este producto nación en su ciudad.
Tuvimos mucha repercusión a nivel mundial y estamos contentos por eso. Ya tuvimos comunicación con Rusia y Malasia entre otros países. Como dije antes en un producto viable y que va a ser muy útil".