No fueron muchos los productores que se hicieron presentes para dialogar con el cuerpo de concejales, pero los que acudieron, salieron satisfechos de la reunión. Se trataron varios temas pero el saliente fue la zona de exclusión para trabajar, que impide fumigar, lo que dejaría muchas tierras sin cultivar.

Jorge Duarte, uno de los asistentes dio algunos detalles de lo versado en esa reunión: "Para nosotros fue buena, si bien se trataron muchos temas, el principal fue la zona de exclusión que en diputados se quiere poner a 1.500 metros del casco urbano, lo que sería inviable para la ciudad, porque dejaría mucho campo sin cultivar.

Es una distancia que no se puede comprender, más cuando en los pueblos aledaños el margen es 0, como General Lagos, Albarellos o Villa Amelia. Acá lo que se tiene que hacer es que la municipalidad controle por medio de un ingeniero agrónomo en el momento de fumigar, que se haga con los productos autorizados y que el productor haga las cosas bien, que sea responsable, que se hagan buenas prácticas, cuidando el medio ambiente.
La idea fue también hacer más reuniones, veremos cómo, pero en la que se van a agregar a gente del INTA de Arroyo, la Ingeniera Renata Luna de la municipalidad y así evitar problemas con los vecinos. Espero que sirva para combatir el dengue, achicando el nivel de contagio".