El hecho violento de este martes 14 de julio en el control norte del acceso a nuestra ciudad, derivó en un comunicado de prensa del gremio que nuclea a los trabajadores municipales, ya que una de ellos fue agredida físicamente por un irascible conductor que se bajó de su vehículo, la empujó haciéndola caer al suelo y en su huida terminó golpeándola en uno de sus brazos con el espejo retrovisor de su vehículo.
La empleada fue atendida y realizó la denuncia correspondiente. Se estaba buscando al autor del hecho.
El texto del comunicado que repudia la actitud del conductor y pone en alerta al Ejecutivo por estos hechos de violencia es el siguiente:
SERGIO ALEJANDRO LUCAS GAUDIO y LUCAS HERNAN GRISAFULLI,
Secretario General y Adjunto, respectivamente, del SINDICATO DE TRABAJADORES
MUNICIPALES DE ARROYO SECO, nos dirigimos a la opinión pública para denunciar que el día 14 de Julio pasado, una compañera agente de la G.U.M. se encontraba en funciones
en el turno tarde realizando operativos de Control de Ingreso en el acceso norte Puerto
Gaboto (Playa de Camiones) de nuestra ciudad; cuando un hombre desciende de un
vehículo y pretende golpearla.
La trabajadora, actuando con mesura, tacto y cortesía, le indica que se calme pero la persona la empuja y la hace caer al piso. Al levantarse, el hombre se sube a su vehículo para irse y con el espejo del automóvil la golpea en sus brazos. Se hizo la pertinente denuncia y la compañera fue atendida en el Hospital local.
Esta serie de hechos de violencia contra los trabajadores se viene repitiendo en los últimos tiempos, siendo especialmente preocupante que en éste caso la víctima de la agresión sea una compañera de género femenino.
Repudiamos esta clase de hechos que vulneran derechos y afectan la salud psicofísica de los trabajadores municipales, siendo que hoy por hoy le estamos poniendo el pecho y el hombro a la situación de emergencia por la pandemia que es de público conocimiento.
Hacemos un llamado de atención al Departamento Ejecutivo Municipal para que cree las condiciones para preservar la salud psicofísica de los trabajadores en aras del interés público.
Los trabajadores y sus representantes sindicales somos tolerantes, pero este tipo de hechos no pueden volver a repetirse.