Marcela Elena, integrante de la comisión directiva, en diálogo con Diario de la Mañana, detalló lo que vivió Villa Matel y lo que está proyectado: "Por suerte en estos tres meses estuvimos entrenando vía Zoom con los entrenadores y preparadores físicos, que se conectaban con los grupos y se hacían los entrenamientos virtuales, que no es lo ideal, pero no queríamos perder lo hecho en la pretemporada con los equipos para los torneos de la asociación de hockey en la que participamos.
Por suerte, trabajando con la municipalidad de Rosario, de nuestra ciudad, provincia y nación, pudimos volver a entrenar la semana pasada. Paramos unos días después de que se detectaran los positivos en la ciudad pero ahora seguimos con los entrenamientos presenciales.
La semana pasada arrancaron las mayores de 16 años y esta semana las mayores de 12. Por ahora nos queda la Escuelita, que tiene nenas de 6 a 11 años y que no están habilitadas todavía para entrenar.
No fue fácil porque sólo se pudo entrenar en lo físico, en lo psicológico y en lo nutricional, pero sin poder aplicar todo en la cancha. La asociación nos capacitó para realizar ese tipo de entrenamiento con cursos y charlas para directivos, entrenadores, jugadoras y padres".
Detalló los entrenamientos también y cómo volvieron a entrenar: "Estábamos entrenando entre 8 y 10 horas semanales con entrenamiento presencial y tuvimos que bajar la intensidad. Ahora estamos esperando la decisión de los dirigentes para ver si se deciden a arrancar los torneos porque no tenemos sólo equipos de nuestra provincia sino también de Córdoba y de Buenos Aires. Presentamos un protocolo de entrenamiento individual pero al tener una cancha con 6.000 m2 que nos permite tener distanciamiento para no tener contacto con los materiales que maneja sólo el entrenador.
Las chicas completan una ficha de trazabilidad por si nos lo piden, dejan sus bolsos en lugares específicos, usan tapabocas todo el tiempo hasta que agarran los palos, al tener que dejarlos se vuelven a poner los tapabocas y hasta que no sale una categoría completamente y se desinfecta el lugar no puede entrar la otra".
Tuvieron que adecuar el predio para este tipo de entrenamientos, que se ubica en el camino a la arenera Alzúa.