La habilitación que recibieron los bares y restaurantes de nuestra ciudad, para reabrir sus puertas, encontró cierta reticencia en los dueños de los mismos, quienes emitieron un comunicado conjunto para dar a conocer su postura.
Algunos párrafos del mismo citan un desacuerdo con algunos puntos específicos requeridos dentro del protocolo exigido por el Municipio y la provincia.
Consultados varios de los propietarios de los bares, que se reunieron para delinear los pasos a seguir, coincidieron en proteger y cuidar a las personas que trabajan en los locales y a las que puedan llegar a concurrir.
Plantearán el lunes, al Municipio y al Concejo, un debate sobre las condiciones en las que se pueda trabajar sin correr ningún tipo de riesgo.