Desde este lunes, personal de la policía de la provincia y de seguridad vial, retomó los controles en prevención por COVID-19.
La gran afluencia de vehículos y el tiempo que toma hacer los controles de temperatura a los conductores, provocó una hilera interminable, que, por momentos, tenía más de cuatro kilómetros.
La flexibilidad impuesta por los gobiernos nacional y provincial, puso en marcha a mucha gente, que tiene que volver a sus tareas habituales. De a poco, las rutas se fueron poblando de vehículos y hubo demoras de hasta 45 minutos.
Este tipo de controles fue impuesto por la provincia en todos los accesos a la ciudad de Rosario, luego de que el sábado se registrara un nuevo caso en una mujer de 45 años, cuyo marido es viajante y que visitará la provincia de Buenos Aires y regresará casi sin controles en la ruta.



