Uno de los últimos rubros en la flexibilización laboral tras el decreto del aislamiento fue el de las peluquerías y barberías, juntos con otros sectores productivos. Los estrictos protocolos a los que deben someterse ponen en marcha el agudizar el ingenio para lograrlo y que el cliente se sienta cómodo, seguro y cuidado.
Néstor Spano, que se mostró muy preocupado por lo que le tocó vivir al sector donde se desenvuelve y ahora es un pionero en cuidarse y cuidar a sus clientes. Montó en el frente de su local un sector para sanitizar al cliente y adentro del local, mantener la distancia social adecuada y sugerida.
Entrevistado por Diario de la Mañana, Spano se mostró satisfecho por poder volver a trabajar: "Me preocupé mucho por mí sector laboral, nos habían dejado mucho tiempo de lado, sabiendo que se podían tomar las precauciones para cuidar a la gente. Mis quejas tenían fundamento y no quería controversias con nadie, sólo quería trabajar.
Yo estaba dispuesto para hacer lo que corresponde. Puse un lavatorio en la vereda para que todo el que llegue se higienice con agua y jabón. Después el alcohol en gel. Puse una tarima con un trapo que tiene sanitizante, para después pasar por los trapos para secarse los pies, se van a sentar en los sillones, que son dos y están separados por unos 3 metros, para que trabajemos con mi hijo. Al irse del lugar tienen que hacer lo mismo".
Una curiosidad: el primer cliente que llegó al local, luego de la apertura, fue el Intendente de la ciudad, que pudo constatar fehacientemente las medidas tomadas para prevenir contagios de COVID-19 en la ciudad.
Sin dudas un adelantado en la materia y que sus colegas podrán imitar.
