La última tormenta de viento y lluvia trajo aparejada la caída de un árbol de una serie de once que rodean una vivienda de calle Independencia y San Nicolás.
Betina Boris, la dueña de la casa, que vive con su hija ya sufrió la caída de enormes ramas de esos árboles y fue la que hizo el reclamo público para poder conseguir que se lleguen para ver el estado en el que están: "Los árboles que están cercando mi casa están como apolillados en sus troncos y no es la primera vez que pasa que se caen.
Ya me pasó en otras.oporunidades, donde las ramas me rompieron vidrios de unas ventanas, una cerca de ligustros que tengo y que voy a tener que reponer. Quisiera que vengan a verlos desde la municipalidad para que podamos sacarlos. Veo que están en mal estado y con mi hija, cada vez que hay una tormenta de viento fuerte, estamos con el miedo de que se nos caiga encima. En una oportunidad una rama casi le hace perder la vista de un ojo a mi hija. Una rama se cayó sobre el techo, otra vez abolló una puerta que tuve que cambiar. Son cuatro los que están muy mal y oscilan en su base cada vez que hay viento fuerte. Hasta está en peligro el galpón que era de mi papá que si se cae el árbol que tiene cera lo destroza todo".
Hizo un pedido extremo: "Quiero que vengan los responsables del área de la municipalidad, porque los que vinieron y les agradezco, quizás no eran los que tomaban decisiones y no pudieron solucionarme nada. Quiero que vean y evalúen el mal estado en que están, se ven apolillados en la base y en cualquier momento se nos caen encima. No podemos vivir con ese miedo".
