El encierro puede traer aparejado algún trastorno de la psiquis que hace ver personas donde no las hay, fantasmas en un rincón de la casa y puede llevar a confusiones que como corolario pueden llegar a hacer daño.
El caso de Stéfano Fagnani, deportista, que estaba fuera del país y que de regreso se aisló en su casa, es el que motiva la nota: lo denunciaron por romper el aislamiento pero estaba en su casa cumpliendo con su deber.
Stéfano relató lo vivido: "Volví de Bolivia, desde Cochabamba el domingo. Estaba en el Club Arauco Prado, filial del Jorge Wilsterman. Llegué a entrenar tres semanas y después se cortó todo, no nos dejaban salir de las casas. Enseguida hicieron cuarentena y fueron muy estrictos, la gente respeta mucho todo. Tuvimos que movernos mucho junto con dos amigos, con un montón de autorizaciones y estudios médicos, fue muy duro volver. Desde ese momento estoy aislado, tratando de pasar el tiempo buscando actividades para hacer".
Con respecto a lo que tuvo que vivir hoy dijo: "Vinieron a casa porque le habían dicho a la policía que no estaba acá, pero tomaba mate al lado de la pileta. Me habían avisado gente amiga que estaban buscando que estuviera en casa, pero cuando vinieron se portaron bien, me hicieron un par de preguntas, tomaron unos datos para constatar y listo".
