Tanto tiempo de aislamiento social puede traer aparejados muchos problemas. Algunos psíquicos, otros físicos, otros de convivencia. Uno que en apariencia podría haber traído tranquilidad, ya que las parejas tienen mucho más descanso que hace un mes atrás, no fue así y las relaciones sexuales en cuarentena pasaron a ser motivo de preocupación.
Arroyo Al Día de Noche consultó a la Terapeuta Sexual Cecilia Cardarelli al respecto. La profesional se refirió primeramente a la situación que nos toca vivir: "Está complicado el tema. Hay una distancia entre lo que se creyó que iba a pasar y lo que realmente está pasando. Pensábamos que al estar encuarentenados íbamos a tener todo el día para estar juntos, pero los chicos, la tarea y otros temas que afectan hacen que el camino erótico no sea el único. En todas las edades se puede sufrir la falta de sexo pero los jóvenes lo sufren más por una cuestión hormonal".
El estar separados motivó que desde el gobierno llegasen recomendaciones. Por eso dijo: "Desde el ministerio se dejó entrever que había que hablar de masturbación, que podía ser parte de la sexualidad abiertamente y es la primera vez que oficialmente se habla del tema y con mis colegas estamos agradecidos. De todos modos no hay como el contacto piel con piel para que se disfrute más. El ratoneo, el cachondeo, el elevar el erotismo, es algo que los medios tecnológicos nos facilitan".
"No creo que se desesperen a partir de que el aislamiento se termine. Los jóvenes utilizan hoy muchas maneras para manejar la ansiedad", analizó sobre la posibilidad a corto plazo del levantamiento de la medida.
Un punto fundamental de la charla fue cuando se trató de las personas que tienen una personalidad tendiente a abusar de los menores desde las redes sociales: "Con tantas horas de ocio, todas las personas perversas, trabajan desde los dispositivos y puede llegar a que tengan la posibilidad de que generen perfiles falsos y tengan contacto con menores, que se llama grooming. Se hacen pasar por jóvenes de su misma edad y pueden llegar a pedirle hasta fotos o vídeos íntimos. El miedo inhibe a las jóvenes a dar a conocer lo que está pasando".
Concluyó analizando los probables delitos sexuales dentro de la misma casa: "Antes del aislamiento social, las personas que eran blanco de esos abusos tenía algún respiro en el momento que el abusador dejaba el hogar, mientras que ahora convive con el terror todo el tiempo. Idéntica situación sufre la mujer que está sufriendo violencia de género. Hay que atender muy bien a los chicos, prestar atención a cada cambio de actitudes, para evitar problemas mayores".
Cómo recomendación dejó: "Atender a los chicos, estar atentos, no menospreciar ningún dato, interrogar sobre ciertas situaciones familiares que pueden generar inconvenientes".
