Se están multiplicando en nuestra ciudad las muestras de solidaridad. Iglesias de distintos credos, agrupaciones, clubes y personas particulares se siguen sumando para darle a los que menos tienen. La pandemia motivó un aislamiento que provocó que muchas familias se queden sin el sustento diario y un plato de comida sobre la mesa.
Marina y Carina son parte del asunto y están satisfechas por entregar lo que elaboran dos veces por semana: "Estamos tratando de dar una mano ya que no contábamos con el espacio físico para poder darle la leche a los chicos a los que le dábamos en la iglesia. Entonces nos pusimos a analizar la situación, nos encomendamos a Dios para que abra los corazones de nuestros hermanos para que nos pudieran ayudar. Nuestros ruegos fueron escuchados y se empezaron a acercar para traernos todo para que dos veces por semana, los miércoles y sábados, le demos a 31 familias del Barrio Virgen del Luján, la comida para todos".
La donaciones para que sigan realizando esta obra solidaria se reciben en Humberto Primo 1394 Familia Carabajal




