La flexibilidad que le han impuesto al aislamiento social, preventivo y obligatorio, ha alcanzado a muchas actividades, pero hay otras que siguen siendo postergadas, ya que se consideran de alto riesgo de contagios.
Una de ellas es la peluquería y o barberías. Néstor, vecino de la ciudad y dueño de un negocio del rubro, mostró su descontento por la situación que le toca vivir: "Quisiera que tengan más criterio a la hora de habilitar distintas actividades en la ciudad. Veo que la gente no respeta el distanciamiento social, que se amontonan en los bancos, si nos tenemos que cuidar que lo hagamos todos. El problema lo tenemos en materia económica, cómo subsistiendo, los gastos fijos que tenemos y no podemos hacerle frente"
El enojo tiene su asidero cuando se manifiesta diciendo: "Nosotros, con los colegas, podemos trabajar con turnos personalizados, tomando todas las medidas precautorias y no nos dejan, pero vemos en todos lados que no se cumplen con las normas y nos ponen en riesgo a todos. Hasta recibí una denuncia cuando vine a limpiar un poco el local y veo que en la zona de bancos se hace cualquier cosa".
"No es para todos igual. No podemos pagar lo que debemos y tampoco podemos trabajar para vivir dignamente. No nos dan la misma posibilidad", finalizó diciendo, resignado y muy contrariado