La zona portuaria de Mar del Plata viste una cara poco usual. El asilamiento social, preventivo y obligatorio, hizo que los humanos tengamos que recluírnos en nuestros hogares, lo que posibilitó que los animales marinos ganen las calles sin que los molesten. Así, se pueden ver en el puerto de la Ciudad Feliz, innumerable cantidad de lobos marinos que descansan muy tranquilos y orondos sin que los humanos los perturben.
Está postal se repite en todo el territorio del país, donde ya se pudieron ver distintas especies visitando ciudades desde el norte al sur.