Las personas que tienen más de 65 años están en la franja etaria que se debe cuidar más luego de la aparición del COVID-19, que produce coronavirus. Entre tantas medidas que se ha tomado a nivel local está la de cerrar las reparticiones públicas y no quedó exento el Centro de Jubilados y Pensionados.
El representante legal, Fernando Pietragalli explicó los alcances de la medida y cómo se desarrollarán las actividades en el lugar: "Dada la situación que todos conocemos, decidimos cerrar la atención permanente al público en el centro, pro algunas actividades seguirán atendiéndose.
Por ejemplo, los pacientes psiquiátricos, por prescripción de la médica que los atiende, no se podrá discontinuar su tratamiento. También se le dará atención a todos los que necesiten elementos ortopédicos (camas, sillones, bastones). Seguiremos tomando los trámites médicos que se deben hacer en Rosario y enfermería seguirá funcionando, pero en los casos de extrema necesidad.
Para todas las otras actividades, permanecerá cerrado, ya que las órdenes precisas es no trabajar a puertas abiertas y se le van a asignar turnos telefónicos y sólo podrán concurrir en el momento que se le asigne, para evitar aglomeraciones en la sala de espera o en la puerta. En definitiva, tendremos las puertas abiertas pero sólo para atenciones puntuales".
