Tras la denuncia de algún vecino, autoridades policiales llegaron a un domicilio de calle Urquiza al 900, donde funciona un kiosco. El dueño había llegado desde el exterior y se presentó ante el CIC para aclarar que había llegado y que desde el lugar le dijeron que si no tenía síntomas no se preocupara pero que se quedara en su domicilio.
Al mediodía de este miércoles 18 de marzo, personal policial se acercó al kiosco para dialogar y ponerlo en conocimiento de lo que era pasible según la justicia.
Cristian contó lo que le sucedió: "Llegué el 8 de marzo al país desde México. En el aeropuerto me dijeron que no me preocupara porque venía de un país que no era de riesgo. Igualmente llamé al CIC para poner en conocimiento a ellos de la situación. Me dijeron que llamará al 490222 y expliqué la situación, pero ya la médica del CIC me había dicho que no había problemas y que igual me controlara por si me aparecía algún síntoma. Me duele lo que hacen porque me ensucian el negocio y yo no tengo nadie que me lo atienda".
El parte oficial se basa en lo dictaminado en la justicia, ya que se debe clausurar preventivamente el negocio por 14 días por no cumplirse con las reglas impuestas en el DNU del gobierno.
El descargo realizado por el joven no fue suficiente porque, según las autoridades, es una cuestión de salud hacerle cumplir la cuarentena.