La esquina de Rivadavia y Humberto Primo fue protagonista de un hecho inusual. Los vecinos del lugar percibieron un fuerte olor a gas. Alertaron a los bomberos, que al llegar constataron que se trataba de una pequeña pérdida del tubo de gas de un vehículo que estaba estacionado en el lugar.
Los vecinos sostenían que en el aire había un fuerte olor pero no sabían de dónde emanaba. Al llegar personal de bomberos, descubrieron que el mismo provenía de un automóvil estacionado en el lugar, pero que no revestía gravedad para la zona ya que no era permanente la pérdida.


