Miriam Solís, la actual Jefa de la Guardia Urbana Municipal, G.U.M., es un claro caso de ello.
Detrás del cargo que ostenta hoy, hay una mujer de carne y hueso que siente, vive y que se prodiga por el bien común.
Se sentó en el estudio de Arroyo Al Día de Noche y fue repasando algunos episodios que la marcan como ser humano: "Cuando era chica quería ser policía. Me quedé con las ganas, pero cuando supe del curso para pertenecer a la G.U.M. de Arroyo Seco me metí y nunca creí que iba a pasar tanto tiempo, ya que van a hacer 15 años ya desde que Pedro Spina la creó. De la primera época soy la única que quedó. Hemos pasado situaciones críticas como el asalto a un remisero al que le habían cortado un dedo y la policía no llegaba rápido, logramos retener al delincuente hasta que se hicieron cargo ellos".
También aparecieron los lindos: "Lloré cuando me avisaron que nació la potranquita de la yegua que rescatamos con mis compañeros y más cuando le pusieron GUM de nombre. Todos hicimos algo para que ella viviese y fuese mamá".
Le ganó la emoción cuando hablaba del animal que rescataron y eso no muestra más que detrás de ese uniforme y su cargo hay una mujer que siente lo mismo que las demás mujeres y que se prodiga por los demás con todas sus fuerzas para que los vecinos se sientan seguros de su accionar y el de sus compañeros.
